Me confieso un enamorado de Sevilla, donde todo funciona a un ritmo distinto.
Sevilla es un lujo para casi todo. El clima, la gente, las calles, las tabernas, la feria, las tapas, los toros, el flamenco, y sobre todo las ganas de vivir que se respiran en cada rincón de la ciudad.
Cocina popular basada en frutos de la tierra y del mar.
En 1936 empezaron a vender bocadillos y desde entonces no han parado de evolucionar, con una cocina tradicional, cuyas recetas han pasado de padres a hijos.
Agradable decoración y ambiente familiar.
Durante muchos años mis lugares de trabajo estaban siempre alrededor de la Castellana, entre el Bernabéu y la Plaza de Castilla. Por aquel entonces empecé a frecuentar este pequeño restaurante con aspecto de bistrot francés, aunque sus fundadores eran una pareja formada por una gallega y un vasco, con un hijo -el actual chef- formado en la cocina catalana.
Su arroz sabe distinto a todos
Dicen que la comida debe entrar por los ojos y eso es algo muy cierto. A veces, la presentación, los platos, el mantel, los cubiertos o la atmósfera del local proporcionan un sabor distinto a los platos. El placer de una buena comida se acrecienta o disminuye en función de todo lo que rodea a la comida en sí. Por eso es muy importante elegir bien el restaurante que nos dará completa satisfacción, y convertirá el sencillo acto de comer en toda una experiencia.
Donde las mejores tradiciones gastronómicas siguen vivas
Confieso que es el último sitio del mundo donde entraría para comer una paella. Es una cafetería de las de café y churros en el desayuno y pincho de tortilla a media mañana. Una de tantas cafeterías con terraza, situada en la zona norte de Madrid, a un paso de la M 30. Sin embargo, es uno de esos sitios secretos de la capital de España, donde se mantienen vivas las mejores tradiciones gastronómicas.
Oferta culinaria bastante notable
La oferta culinaria del Grao de Castellón es bastante notable, especialmente en todo lo relativo al mundo del mar por la proximidad de su excelente lonja, y al de los arroces por la tradición gastronómica de la zona. Si se atiene uno a un menú de arroces y pescados se puede comer bastante bien en cualquiera de los muchos restaurantes que hay en el puerto.
Restaurante especializado de los de verdad donde el género cambia cada día.
Me encantan los restaurantes especializados cuando lo son de verdad como en este caso. Pescados frescos locales cocinados a la plancha, sin concesiones a ningún tipo de frivolidades. Y sin ninguna carta, porque el género es diferente cada día. Es el que hay y todo está a la vista para que el cliente tenga claro cuál es la oferta.
Exito sin precedentes en la gastronomía asiática de Madrid
No había querido escribir hasta ahora sobre Sudestada, porque se trata de un restaurante al que me unen muchos afectos y algunos intereses. Pero no tengo más remedio que hacerlo ahora, ya que no puedo dejar pasar el momento en que se acaban de abrir las puertas de su nuevo local en la calle Ponzano, donde se culminan tres años de éxito sin precedentes en la gastronomía asiática de Madrid.
Amor a primera vista
Serafín, el dueño, se ocupa de la sala y es un hombre serio, educado y encantador del que te puedes fiar plenamente cuando te recomiende un vino. Siempre acierta.
Un tesoro gastronómico
Ahora tiene una estrella Michelín, pero cuando yo lo conocí recién abierto a mediados de los años ochenta, era la trastienda de una cafetería de pueblo con un pequeño puñado de mesas.
De tapeo informal
Del minúsculo local de la calle Zaragoza, se trasladaron hace apenas un año a la Avenida de la Constitución, casi enfrente de la Catedral de Sevilla. Pero se llevaron con ellos todo el buen hacer y todos los ricos sabores de su excelente cocina andaluza.
Un lugar sin concesiones a lo superfluo
Casa Julián en Tolosa es uno de esos restaurantes por los que merece la pena hacerse unos kilómetros. Aún recuerdo "mi primera vez"...
Iñaki Camba: Un chef muy especial
En el corazón de Chueca, pero con la ventaja de estar a 10 metros de un aparcamiento público. Un lugar de discreta y clásica decoración, todo lo contrario de la personalidad de su dueño, el
Chef Iñaki Camba, un extrovertido personaje que es todo un paradigma de la cocina de autor.
Sencillez, cercanía, calidez... y buena comida
Uno no siempre va a un restaurante sólo para comer. A mí, por ejemplo, me atrae mucho el aspecto del lugar, el barrio o la zona donde está situado, la amabilidad del servicio o el nombre del establecimiento. Y en este caso, además de la buena comida, se dan también algunas de estas circunstancias.
Cordero y sólo cordero: Un festín.
Sepúlveda de por sí, ya merece una escapada de vez en cuando para sentir y disfrutar la recia belleza de la Castilla profunda. Su pequeña plaza es un prodigio arquitectónico que nunca se cansa uno de admirar. Y el paisaje circundante es de los que te purifican el alma y te llenan la mochila de silencios y espiritualidad.
El mejor marisco a un precio muy razonable.
Inicio esta columna de recomendaciones para amantes de la buena gastronomía con un restaurante de barrio. Concretamente del barrio de Estrecho, un lugar fuera de los circuitos gastronómicos de Madrid, en una zona conquistada hoy día por inmigrantes magrebíes y dominicanos.