“Ni en tu casa, ni en la suya. Tenemos el lugar perfecto” Restaurantes.com

Comparte este artículo

Curiosidades

¿Cómo es la ceremonia del té japonesa?

¿Cómo es la ceremonia del té japonesa?

Después de contarte las ventajas del té verde para tu salud, hoy queremos indagar en su milenaria historia. Para ello, vamos a contarte cómo es la ceremonia del té japonesa (chadō, chanoyu o sadō) y cuáles son sus orígenes, su filosofía y estética. Te guste o no la cocina japonesa ¡seguro que te sorprende!

Un ritual milenario

Los nobles nipones incorporaron el ritual del té a sus costumbres hace más de un milenio, y aún hoy (modernizada) se conserva esta larga y delicada manera de disfrutar de esta bebida. Los aristócratas y altos funcionarios rivalizaban en la belleza de los utensilios, y los más potentados solían tener en su jardín una casa del té, sencilla y apartada de la vivienda principal, donde realizaban este acto.

La ceremonia arrancaba con la silenciosa bienvenida del anfitrión a los invitados en el jardín. Una vez en la sala o edificio en el que se realizaba la ceremonia (decorado con flores y adornos sobrios), disfrutaban de una comida que se llamaba kaiseki. En origen este término hacía referencia a las piedras planas, calentadas al fuego, que los monjes zen apoyaban en su estómago para calmar el hambre durante las largas horas de meditación.

Un kaiseki típico puede consistir en ensalada de alfas, pescado a la parrilla con jengibre, arroz o setas al vapor. Se bebía sake y el anfitrión nunca comía ni bebía, porque debía estar pendiente de todos los detalles de la ceremonia.

Una ceremonia del té japonesa en la actualidad.

Antaño la ceremonia del té completa duraba medio día. Además de la comida, se tomaba una infusión espesa y luego otra más ligera. Entre estos tres momentos los invitados se relajaban en el jardín, momento en que el dueño de la casa sustituía obras de arte y objetos decorativos de la sala por otras para sorprender a sus agasajados al retomar el ritual. También se avivaba el fuego. Hoy en día puede hacerse en una hora en una versión simplificada.

La importancia de los detalles

Tras asearse después de comer, el anfitrión empieza con el ritual mezclando, en un bello bol, tres cucharadas de té verde en polvo (té matcha) y añade agua. El bol siempre está decorada con motivos orgánicos (flores, hojas, etc), que distinguen la parte frontal de la exterior. La cara decorada siempre debe estar frente al anfitrión mientras prepara el té. Este añade agua y remueve y, al servirlo, gira el bol para que la decoración quede frente a los huéspedes.

El primer sorbo corresponde al invitado de honor. El anfitrión coge el bol con la palma de la mano izquierda y lo sujeta con los dedos de la derecha. De la misma manera, los invitados deben coger el bol con la mano derecha. Tras probarlo, el anfitrión antaño preguntaba al huésped sobre su impresión por el té y este le interrogaba por su origen y tipo. A continuación, el bol se pasaba al resto de invitados. Cuando el bol se recibe, el perfecto invitado debe dejarlo sobre la mesa y permanecer unos segundos con los ojos posados en el fondo del cuenco. Cuando, en completo silencio, todos beben, la ceremonia concluye.

ceremonia del té japonesa

El sentido estético nipón se solaza en la simplicidad.

Un ritual elegante y complejo

Actualmente, la ceremonia del té se estudia incluso en las universidades, y es una compleja disciplina que puede llevar años, incluso toda una vida. Esto se debe a que el oficiante debe tener altos conocimientos sobre el mundo del té, la caligrafía, kimonos, arte, cerámica y numerosas disciplinas tradicionales niponas. Incluso en muchos círculos se exige a los participantes algunos conocimientos sobre el ceremonial.

Toda la ceremonia japonesa del té está imbuida del espíritu wabi-sabi, una corriente estética japonesa basada en la belleza de lo sencillo y lo rústico, que aprecia la exquisitez de la fugacidad y la imperfección. Sus pasos y detalles irradian armonía y serenidad, y por supuesto también cuenta para el oficiante. Una de las premisas del ritual es que hay que mover los objetos pesados como si fueran ligeros, y los ligeros como si fueran muy pesados.

Comparte este artículo

Rosalía. O Piti, como todo el mundo la conoce. Licenciada en Periodismo y Máster en Comunicación Empresarial por ESIC, ha trabajado en medios como Agencia Efe, ADN, Congreso de los Diputados, 11870 o Injuve. Ama escribir, leer, ver series y comer por encima de todas las cosas. Es sevillana y también le gusta la cocina. Pero prefiere reservar en Restaurantes.com y que cocinen para ella.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies