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Actualidad BCN / Curiosidades

Cuáles son los pueblos y comarcas más gastronómicas de Cataluña

Cuáles son los pueblos y comarcas más gastronómicas de Cataluña

En Cataluña la gastronomía es un precioso tesoro que forma parte sustancial de su cultura e idiosincrasia. Sus vinos, carnes, quesos, aceites, productos del mar, confites… son únicos y de una asombrosa calidad. Cataluña puede presumir de tener una despensa única en multitud de municipios y comarcas. Solemos hablarte mucho de Barcelona, pero hoy queremos dar un justo homenaje a esos municipios y comarcas, y a sus gentes, que nos regalan el tesoro de su patrimonio gastronómico.

Sitges: para comérselo y bebérselo

Una panorámica de Sitges desde el mar.

Además de por el Festival de Cine Fantástico y su atractivo turístico (es, por cierto, uno de los primeros destinos gay friendy), el municipio barcelonés es un lugar para gozar comiendo y bebiendo. Precisamente, uno de sus productos más conocidos es la malvasía de Sitges, un vino de postre muy dulce y aromático, elaborado con una uva tan restringida a la zona que la asociación Slow Food ha conseguido protegerla dentro de su arca alimentaria. Era una variedad importante en Sitges, pero sufrió los envites de la filoxera y el auge de otras bebidas. El diplomático Manuel Llopis cedió su viña al Hospital de Sant Joan Baptista al morir, en 1935. Hoy, a través de una fundación, producen este delicioso vino, famoso más allá de la comunidad autónoma.

En Sitges también es posible disfrutar de dos sabrosos platos autóctonos. Uno de ellos es el arroz a la sitgetana, que podría haber sido ya típico del municipio en el siglo XVII. Además de productos del mar, tan ligado a Sitges, incluye otros ingredientes de tierra. El otro es el xató, una rica salsa de almendras y avellanas tostadas con miga de pan, tomates, vinagre, ajo, aceite, sal y ñora que se degusta con una ensalada de escarola, anchoas, atún, bacalao y aceitunas. Hay una rivalidad entre las comarcas del Penedès y el Garraf (a la que pertenece Sitges) por la autoría de esta preparación.

En Sitges puedes reservar mesa con nosotros en un montón de restaurantes fantásticos. Hay espacios ideales para abandonarse al placer de las calçotadas, como La Masia; otros, como Aqua Sitges, La Bocana Harbour Club, Sweet Pacha o Iris Gallery, nos permiten disfrutar de la mejor tradición mediterránea en un entorno relajante y exclusivo. Tienes muchos sitios donde elegir.

Arròs del Delta de l’Ebre, un manjar protegido

Un paisaje del Delta del Ebro.

El arroz del Delta del Ebro está bajo el amparo de una Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) por su calidad y excelente sabor gracias a la salinidad y al clima de la zona en que se produce. En concreto, es un arroz que se cultiva en las comarcas del Baix Ebre y El Montsià, en la provincia de Tarragona. Más específicamente, el cereal crece en terrenos de los municipios de Deltebre, Sant Jaume d’Enveja, L’Aldea, Amposta, L’Ampolla, Camarles y Sant Carles de la Ràpita.

Hay distintas variedades que se acogen a esta D.O.P., como son la Bahía, Tebre, Gleva, Fonsa, Bomba y Montsianell. Todas son de grano largo y absorben muy bien los sabores, y con ellos se elaboran unos arroces deliciosos. En Deltebre, por ejemplo, los hacen muy bien en el restaurante Delta Hotel. Los maridan con vinos exquisitos y unas vistas maravillosas a los arrozales de la localidad.

Penedés: el mejor vino

Una imagen de La Bisbal del Penedès, en la comarca.

El Penedés (Penedès en catalán) es una comarca histórica de Cataluña en la que se elaboran vinos de alta calidad protegidos bajo una Denominación de Origen muy prestigiosa. Comprende 47 términos municipales de la provincia de Barcelona y 16 de Tarragona. Geográficamente, abarca tres zonas: el Penedés Superior (cercana a la cordillera prelitoral), el Penedés Marítimo (junto al mar y en la cordillera litoral) y el Penedés Central (entre las dos anteriores).

Los vinos blancos del Penedés son los más famosos. Se elaboran con variedades tradicionales (xarel·lo, macabeu y parellada) junto a otras introducidas con posterioridad, como la chardonnay o la riesling. Son, en general, caldos ligeros y de poco cuerpo, aunque también son interesantes los de fermentación en barrica y crianza. En los últimos años se ha empezado a producir vino tinto, recuperando variedades abandonadas hace tiempo y añadiendo otras nuevas.

También tienen una excelente fama sus vinos espumosos, agrupados con la etiqueta Clàssic Penedès. Deben tener tres características para acogerse a la D.O: ser cien por cien ecológicos, producirse dentro del territorio que protege la denominación y permanecer en las bodegas un mínimo de quince meses para garantizar su calidad.

Empordà, más allá de la garnatxa

Paisajes mágicos del Empordà .

El Empordà (Ampurdán en castellano) es un amplio territorio que limita al este con la Costa Brava y posee una riqueza cultural y paisajística única. Bendecido con el mar y la montaña, y dotado de impresionantes rincones, es también una zona de gran tradición vitícola desde que los griegos fundaran Ampurias en torno al siglo VII a.C.

La zona de producción de la D.O. Empordà comprende 48 municipios distribuidos en dos comarcas: 35 municipios del Alt Empordà y 20 municipios del Baix Empordà. Entre los más famosos están La Jonquera, Portbou, Port de la Selva y Roses en la primera comarca, mientras que en la segunda destacan Begur, Calonge, Castell-Platja d’Aro y Torrent.

Bajo esta D.O. caben muchas clases de vino. Son muy famosos los rosados, aunque también son excelentes los tintos (muy característicos) y los blancos, que suelen elaborarse con variedades autóctonas. Pero, sin duda, el vino más famoso de la zona es la Garnatxa de l’Empordà. Es un vino dulce natural que se elabora con una uva de similar nombre. Resulta ideal para postre, pues es muy generoso y goloso. También es conocido el Moscatell de l’Empordà, otro caldo ideal para terminar las comidas.

Puedes reservar mesa con nosotros en algunos restaurantes dentro de la D.O. Gustos Bcn en La Jonquera es perfecto para disfrutar del mejor arroz. En Begur debemos ir a Galena Mas Comangau, una hermosa masía que alegra sus productos con los mejores productos del Baix Empordá. En Calonge te encantará El Hórreo y su cocina de proximidad, mientras que en Platja d’Aro no debes perderte los arroces de Arròs i Peix – Platja d’Aro y los manjares marineros de Rosa dels Vents.

Un aceite maravilloso: Les Garrigues

El aceite de oliva, un tesoro mediterráneo exquisito en Cataluña.

Les Garrigues (Las Garrigas en español) fue, en 1975, la primera Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) alimentaria reconocida en España. Para la realización de su aceite solo se emplea aceituna arbequina de alta calidad, recogida directamente del árbol y que se somete a una presión en frío para obtener el mejor óleo sin dañar las propiedades naturales del fruto.

La denominación abarca la comarca de Les Garrigues y los municipios del sur de las comarcas del Segrià y del Urgell. Es una zona muy bella, con pueblos de piedra y monumentos tan cargados de historia como el Monasterio de Vallbona de les Monges (cuyas monjas llevan 850 años dedicadas a la cerámica y al rezo); los Vilars de Arbeca (el único monumento íbero catalán); Guimerà, que parece detenida en el tiempo, y otros muchos.

Alella, el paraíso del enoturismo

Alella es el mejor sitio para empaparse de la cultura del vino.

En la comarca del Maresme y a solo 18 kilómetros de Barcelona encontramos una localidad maravillosa para disfrutar del enoturismo. Alella posee algunos monumentos de interés (como su iglesia parroquial, varias masías en los alrededores y algunos edificios civiles) y vive de cara al vino. Hay una D.O que protege sus caldos, conformada apenas por unas pocas bodegas que defienden con fiereza sus viñas de la expansión urbana, que fue reduciendo paulatinamente las tierras de cultivo.

Actualmente se acogen a la D.O. siete municipios del Vallès Oriental, once del Maresme y, desde 2013, también Arenys de Mar, Badalona, Cabrera de Mar, Calella, Granollers, Mataró, Sant Cebrià de Vallalta, Sant Iscle de Vallalta, Sant Pol de mar y Vilassar de Mar.

En Alella hay un floreciente enoturismo. Es célebre su fiesta de la vendimia (segunda semana se septiembre), su Semana del Vino (última semana de septiembre, y unas jornadas gastronómicas de la D.O. en marzo.Pero todo el año hay actividades de difusión de la cultura enológica, visitas a las bodegas (cellers) y catas. Merece la pena disfrutar de alguno de sus caldos blancos, dulces o secos, que son los más célebres.Y puedes reservar mesa en dos grandes restaurantes: 1789 y Les Terrasses.

Banyoles, lago, ajos y buena mesa

El bellísimo lago de Banyoles.

Banyoles (Bañolas, en español) posee no pocos atractivos. Uno de ellos son sus ajos, famosos por su fuerte sabor y reconocibles por su piel rojiza. Más famoso es, sin duda, su lago, signo del municipio, el más grande de origen natural de Europa que, además, configura el conjunto cárstico más extenso de la península ibérica. En temporada tiene tres zonas de baño y se pueden disfrutar de muchos deportes acuáticos.

El municipio tiene varios museos, un poblado neolítico, bellas pesqueras dispersas por el lago y una gran riqueza gastronómica propia de la comarca del Pla de l´Estany. Hay buenos embutidos, productos de la huerta, quesos y deliciosos panes y pasteles. También hay un sinnúmero de restaurantes y bares; nosotros te recomendamos reservar en Vora Estany :tiene unas fantásticas vistas al lago y platos de la tierra.

Terra Alta, el amor de Picasso

Terra Alta es una comarca perfecta para desconectar de la rutina.

Picasso era un tipo frugal con la comida pero tenía buen gusto con los paisajes. Cayó rendido ante la belleza de Terra Alta (Tierra Alta en castellano), en Tarragona, una comarca vinícola (tiene su propia D.O.) plagada de monumentales poblaciones.

Destaca entre ellas Horta de San Juan, que gustó mucho al pintor malagueño, y que posee un interesante núcleo histórico, varias iglesias y conventos y un delicioso patrimonio gastronómico. Además del vino, son excelentes los embutidos y la carne. Es imprescindible probar el cabrito asado y el crestó, un plato típico de Horta, recuperado recientemente, que es un guiso de cabra blanca con escabeche y hierbas.

También hay que acercarse a Arnes y visitar su iglesia parroquial, el castillo gótico, un bonito casco histórico, varias capillas y un mirador, la Barana de la Plaça, con increíbles vistas. La miel es famosa en el pueblo; de hecho hay un festival anual en torno a mayo con muchas actividades para homenajear a este fantástico producto.

Priorat, vino y belleza

Una instantánea serrana de la comarca del Priorat.

Conocido en castellano como El Priorato, esta bellísima comarca, situada entre el Campo de Tarragona y las Tierras del Ebro, tiene un ingente número de encantos para conocer. Comprende 23 municipios que merece la pena explorar con el coche sin prisas.

La vinculación de todos ellos con la gastronomía es importante. Además del vino, omnipresente en su cultura, es una zona fantástica para comer setas (procedentes de la bella Sierra de Montsant), guisos y pucheros, tortillas en salsa y, si somos golosos, abandonarse a las delicias de sus cocas, membrillos, pasteles de higos, tortas, barretets y panellets.

El vino del Priorat tiene su propia D.O. Como es una zona fundamentalmente montañosa, lo habitual es que la viña crezca en terrazas. La variedad más famosa que se emplea es la cariñena, que produce caldos con cuerpo y mucho sabor, aunque también hay buenos blancos. De hecho, el 28 de octubre tiene lugar la Festa del Vin Blanc en Escaladei. Una magnífica opción es visitar las bodegas de la zona, que organizan catas y varias actividades.

También es tierra de aceite: hay ocho molinos que trabajan con aceitunas de excepcional calidad y emplean procedimientos muy respetuosos con el fruto.

Segrià Sec, una comunidad de aceite y cultura

Un olivo añoso.

Dentro de la comarca del Segrià encontramos la Comunidad del Segrià Sec. Conformada por cinco curiosos pueblos (Almatret, Llardecans, Maials, Sarroca de Lleida y Torrebesses), estos resultan ideales para escapadas de un fin de semana. Además está solo a media hora de Lérida.

Uno de los imprescindibles de la zona es Els Tossals de Almatret, un hermoso paraje asentado en la confluencia de los ríos Segre, Cinca y Ebro lleno de pinos blancos, que es perfecto para practicar el senderismo o recorrer con la bicicleta. El Espacio Natural de Utxesa, en el extremo norte, tiene un alto valor ornitológico y se suelen organizar muchas actividades para conocer mejor sus aves.

La gastronomía es importante en la zona y está estrechamente vinculada a la producción de aceite. Es curioso visitar las cooperativas y familiarizarse con los rudimentos de este oficio milenario; además organizan diferentes ferias y jornadas a lo largo de todo el año especialmente pensadas para los visitantes y curiosos. En Maials se celebra una de las más importantes, la Feria del Aceite (Fira de l’Oli), que tiene lugar el tercer fin de semana de noviembre.

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Rosalía. O Piti, como todo el mundo la conoce. Licenciada en Periodismo y Máster en Comunicación Empresarial por ESIC, ha trabajado en medios como Agencia Efe, ADN, Congreso de los Diputados, 11870 o Injuve. Ama escribir, leer, ver series y comer por encima de todas las cosas. Es sevillana y también le gusta la cocina. Pero prefiere reservar en Restaurantes.com y que cocinen para ella.

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