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Platos

Los platos manchegos que debes probar

platos manchegos

¿Qué tal va la semana? ¿Ha sido muy duro el arranque o no ha sido para tanto? La vuelta a la rutina, y más después de un finde, siempre es dura, así que vamos a ponértelo un poco fácil con una ruta por los platos manchegos que debes probar. ¿Y por qué nos decantamos por esta cocina? Porque el 31 de mayo es el día de Castilla – La Mancha y no se nos ocurre mejor plan que descubrirte esta cocina sabrosa, humilde y pastoril.

¡Vamos!

Gazpachos manchegos

Si tu idea de un gazpachito es la de una refrescante bebida, los gazpachos manchegos van a sorprenderte. Conocimos también como galianos, se trata de un guiso caliente, que se come “empujando” con una torta cenceña (un pan ácimo) a modo de cuchara. Puede llevar carne de pollo, conejo, liebre o perdiz y también se come en algunos puntos de Murcia y Valencia.

Pisto manchego

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Comedor de García de la Navarra.

Es, seguramente, uno de los platos manchegos más conocidos por todos. Se trata de una fritada de diferentes verduras (especialmente estivales) que, en origen, parece haber nacido en las huertas de los campesinos y labriegos de La Mancha. Al parecer, el verdadero pisto de la región solo lleva tomate y pimiento verde, aunque se puede encontrar con otras verduras: las más habituales son, además de las mencionadas, la cebolla, el pimiento rojo, el calabacín y la berenjena. En tierras manchegas se le puede añadir algo de comino, que lo dota de un gusto bien particular.

Combinado con huevo frito es una auténtica delicia y un plato muy completo. Así lo sirven en García de la Navarra (Madrid), uno de los espacios donde lo bordan.

Asadillo manchego

Es una famosa ensalada de pimientos rojos y tomates asados, típica del verano, que se adereza con aceite, ajo y comino. Se come frío.

Encuéntralo en Mesón El Sol, en Albacete.

Migas manchegas o migas ruleras

plastos manchegos

El pan es la base para las migas: debe ser remojado.

Las migas es un plato bastante famoso en las dos Castillas, pero es en La Mancha donde, seguramente, han alcanzado mayor fama. Este plato, en el pasado, era un bocado de pastores, que podían así aprovechar las sobras del pan duro (que se reblandecía previamente) junto a carnes y embutidos que tenían a mano. Y claro está, no es un plato de dieta.

Las migas manchegas suelen hacerse con pan de centeno o trigo, chorizo, tocino de cerdo, jamón serrano picado, ajos y aceite de oliva, aunque también se le pueden añadir otros productos cárnicos, generalmente derivados del cerdo. Precisan de tiempo para que queden melosas y no secas, y por su contundencia conviene añadirles, a modo de topping, unas uvas para que aporten frescor.

Las hacen la mar de bien en El Ingenio de Cervantes (Madrid), un restaurante de cocina tradicional española que elabora otros ricos platos manchegos. También las encontramos en Casa Ricardo (Madrid), otro imprescindible de la cocina casera, famoso por su rabo de toro.

Gachas manchegas

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El Tormo: exquisiteces manchegas sin salir de Madrid.

Son el porridge patrio, un plato altamente calórico, de labriegos, concebido para dar energías en los duros inviernos de la región. Y están tan buenas como calóricas son. Y créenos que lo están…

Las gachas manchegas se hacen con harina de almortas, una leguminosa con bastante mala prensa, cuyo consumo estuvo prohibido mucho tiempo en España debido a su efecto tóxico cuando el consumo de esta planta era elevado. Este exceso provocada latirosis o latirismo, un tipo de parálisis muscular, habitual de la posguerra española.

Tras arduos esfuerzos, el gobierno manchego consiguió la regularización de la harina de almortas (que antes solo se vendía para consumo animal). Si se consume esporádicamente, es un plato delicioso y perfectamente seguro.

Nuestro consejo es que reserves en El Tormo (Madrid), uno de los restaurantes manchegos más famosos de la capital. Aquí preparan un sublime menú de gachas manchegas (40 euros), que elaboran con chorizo, lomo de orza y torreznos. Incluye postre y licores.

Atascaburras

Que lo prosaico y vulgar del nombre no te espante, porque es uno de los platos manchegos más deliciosos (y calóricos, todo hay que decirlo). Habitual del invierno (y las nevadas, por la facilidad con la que se conseguirían sus ingredientes en un pueblo aislado) se obtiene machacando patatas, bacalao y buen aceite de oliva hasta que se consigue un puré espeso y con cuerpo. Puedes comerlo con unas nueces por encima o huevo duro.

Tampoco hay una teoría única sobre su nombre: para algunos, el nombre surgió de los creadores del plato, dos pastores que quedaron atrapados en medio de una nevada y que crearon una receta que, según ellos, hartaba hasta a las burras. Para otros, en cambio, el nombre se originó como consecuencia de que el ruido del mortero en contacto con los ingredientes se asemeja al ruido que hace en liberarse del barro un burro atascado en él.

Si andas por Albacete, cuna culinaria de La Mancha, te recomendamos que reserves en Las Pinaíllas, un espacio gastronómico situado en un bonito paraje natural en el que sirven esta y otras especialidades de la gastronomía local.

Duelos y quebrantos

Si has leído o estudiado Don Quijote de la Mancha recordarás varias referencias a este manjar; de hecho, es la primera referencia documental de esta receta. Alonso Quijano, el ido caballero, los comía los sábados, en una manifestación de su muy cristiana forma de comer.

Esta receta es, en verdad, un revuelto contundente a base de huevos, chorizo, jamón, tocino de cerdo y, si se desea, con sesos de cordero. Muy calórica, se desconoce el origen de su nombre; hay teorías que mencionan que podría ser la manera en que los labriegos aprovechaban la carne de un animal de trabajo que moría. Otros apuntan de que suponía un “quebranto” de la prohibición de comer carne de cerdo de las religiones judía y musulmana.

Ajopringue

El ajopringue o mataero es uno de los platos manchegos típicos de la matanza, de sabor fuerte ya que se elabora con hígado frito en manteca de cerdo con ajos, pimentón y pan migado. Su consistencia es parecida a la de un puré y se suele servir con piñones por encima.

Puedes encontrarlo en muchos restaurantes de Albacete.

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Rosalía. O Piti, como todo el mundo la conoce. Licenciada en Periodismo y Máster en Comunicación Empresarial por ESIC, ha trabajado en medios como Agencia Efe, ADN, Congreso de los Diputados, 11870 o Injuve. Ama escribir, leer, ver series y comer por encima de todas las cosas. Es sevillana y también le gusta la cocina. Pero prefiere reservar en Restaurantes.com y que cocinen para ella.

2 Comments

  1. Qué buen post!! Yo tengo unos amigos de Albacete y me llevaron a comer comida típica a un sitio, os dejo por aquí el enlace si os interesa probar comida manchega https://www.restauranteellomo.com/

    Un saludo!

    Responder
  2. Hola José, yo también tengo amigos en Albacete y fuimos a https://www.restauranteloschopos.com/, me gusta mucho la gastronomía tradicional manchega, ¿me recomiendas ir a Restaurante el Lomo? Yo por mi parte te recomiendo ir a Restaurante los chopos

    Saludos.

    Responder

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