“Ni en tu casa, ni en la suya. Tenemos el lugar perfecto” Restaurantes.com

Comparte este artículo

Curiosidades

Real food: ¿qué es y dónde encontrarla?

real food

¡Menudos días pasados por agua! Con tanta lluvia, frío e invierno por delante, más vale empezar a cuidarse por dentro, que es lo más importante. Para ello, nada mejor que la real food, o lo que es lo mismo, la comida de verdad, sin ultraprocesar. Esta corriente, cada vez más seguida por los expertos y aficionados a la nutrición, también ha llegado para quedarse a los restaurantes. Vamos a ver qué es y dónde encontrarla, y los beneficios de esta dieta en tu salud y tu bolsillo. ¡Allá vamos!

Qué es la real food

Como te acabamos de decir, la real food es una corriente que aboga por el consumo de alimentos reales, sin recurrir a alimentos ultraprocesados, mucho más costosos y que, además, incluyen altas dosis de azúcar y sal y aditivos e ingredientes de menor calidad que los usados en casa.

La comida real, el realfooding, se basa en basar la dieta en alimentos frescos, como verduras, frutas, legumbres, carnes magras, pescados, huevos y aceites vírgenes.

Esta tendencia incluye, obviamente, sacar tiempo para cocinar en casa, sin necesidad de recetas complejas o imposibles. En nuestro país, esta manera de concebir la alimentación tiene a su mayor experto en Carlos Ríos. El autor del blog Realfooding, nutricionista, es un arduo defensor de esta corriente para mejorar la salud de la población a través de la alimentación y acabar con la obesidad, uno de los problemas de salud pública del futuro inmediato. No dudes en echar un ojo a su blog, porque tiene interesantes recetas y contenidos, e incluso da cursos para aprender los fundamentos de esta dieta.

Los procesados “buenos”

real food

La real food aboga por el consumo de alimentos frescos, pero también puede incluir algunos alimentos procesados saludables, con una manipulación respetuosa con la materia prima que no menoscaba su valor nutritivo. Así, podemos recurrir a las conservas de pescado y vegetales, los lácteos de calidad, las carnes, pescados y verduras congelados, los cereales (naturales, no los típicos de “desayuno” y pastas sin aditivos, la mantequilla y una larga lista de alimentos que pueden incluir algunos aditivos que no afectan a su calidad.

Habitualmente, los nutricionistas coinciden en que los ultraprocesados “malos” tienen más de cinco ingredientes. Suelen tener altas cantidades de sal, azúcar, aceites refinados, potenciadores del sabor y otros que no se suelen encontrar en las cocinas de una familia.

El enemigo de la real food: la falta de tiempo

La alimentación real no requiere de horas para hacer recetas complejas con alimentos difíciles de encontrar, pero es obvio que hace falta algo de tiempo. Y ese es el gran problema de la sociedad actual: la falta de tiempo. Con extenuantes jornadas laborales, muchas personas encuentran en la comida procesada soluciones rápidas para sus comidas. Estos alimentos, además, vienen respaldados por fuertes campañas de marketing, que los presentan como saludables, ligeros o artesanos, cuando la realidad está muy lejos de esa imagen.

Comer saludable no es difícil. En realidad, preparar real food en casa no es complicado ni tan complejo. Utensilios como las vaporeras, los microondas, el horno convencional y los guisos permiten realizar ricos platos sin necesitar una constante atención. Un poco de planificación basta para surtirnos de recetas sanas. Preparar varias guarniciones, dedicar una parte de la tarde a cocinar para la semana y congelar con tres buenas prácticas para conseguir un menú saludable y real.

Atención: no todo lo casero o ecológico es saludable

Para disfrutar de la real food hay que tener claros algunos conceptos que muchas personas mezclan. Los alimentos ecológicos pueden ser sostenibles y favorecen la economía rural y el desarrollo de los países en desarrollo, pero una galleta con azúcar y aceite de palma, aunque cumpla con estos parámetros, no es especialmente saludable y su consumo debe ser muy ocasional. Lo mismo sucede con los alimentos integrales: contienen, prácticamente, las mismas calorías que los que se hacen con harinas refinadas.

De la misma  manera, la clave para ser un real fooder no está en elaborar los caprichos (como repostería, galletas y similares) en casa y consumirlos con la cotidianeidad de frutas y verduras. Las magdalenas caseras, por poner un ejemplo, serán obviamente más saludables que las industriales, pero hay que limitar su consumo. Una buena tostada con tomate y aceite, fruta cortada y cereales sin tratar, como la avena, son alternativas mucho mejores y repetibles.

¿Es más cara la real food?

real food

Uno de los “mitos” que favorecen el consumo de alimentos precocinados es su menor precio respeto a la comida fresca y más saludable. Y decimos mito porque cada vez son más los estudios que desmienten esta creencia. Si te interesa el tema, no dudes en leer el artículo de Mònica Escudero, de El Comidista, sobre este tema, muy interesante.

Reflexiona sobre esto. Una bolsa grande de patatas fritas industriales “gourmet” lleva unos 180 gramos de producto y cuesta, el kilo, unos 12 euros. Hacer unas chips en casa es infinitamente más barato. Un kilo de patatas nos sale por unos 0.40 euros, y una botella de aceite de girasol, 1 euro. Hay que poner la vitro pero, objetivamente, ¿qué sale más barato?

Restaurantes defensores de la real food

El auge de la cocina de mercado y de producto está favoreciendo que la mayoría de los restaurantes de calidad sean aliados para los realfooders. En Restaurantes.com trabajamos con muchos restaurantes que abogan por una cocina saludable, con ingredientes de verdad, en la línea del Slow Food y la filosofía Kilómetro Cero.

Restaurantes con real food en Madrid

real food

Comedor de El 17 de Moreto.

La real food no tiene por qué ser sosa. ¡Al contrario! Mira si no la carta de El 17 de Moreto, un restaurante con recetas muy apetitosas y reales como la vida misma. ¿Qué tal una sartén de patatas paja con jamón ibérico, el risotto con lascas de parmesano o un jugoso confit de pato a la naranja con cuscús y frutos secos?

Como te decíamos, el producto es el protagonista de la real food. Y otro enclave que lo consagra en la capital es La Malaje. Manu Urbano, forjado en Sacha, es el chef de un espacio en Tirso de Molina donde lo mejor de Andalucía brilla en cada tenedorada. Verdinas con choco, jurel en escabeche, pavías de bacalao con alboronía (un tipo de pisto), carne mechá de lomo… en fin, un festín. Impecable en sala y barra.

Los restaurantes vegetarianos son siempre una buena manera de acceder a la real food. Si tienes antojo, reserva sin dudar en Al Natural, uno de esos veteranos de la salud a través del plato. Tenemos que destacar sus ensaladas, abundantes y repletas de vegetales frescos, frutas, semillas y bayas para supervitaminarnos.

No hay que abusar de la carne roja, pero consumirla de vez en cuando es muy beneficioso por su contenido en hierro, vitaminas y minerales. Y la preparan espectacular en El Jamón y el Churrasco. El plato estrella es el churrasco a la gallega, sabrosas tiras de costilla de ternera en trozos pequeños a la parrilla, que sirven poco a poco, para que siempre esté caliente, y sin límite. Incluye guarnición de patatas fritas y ensalada de tomate con cebolla.

Restaurantes con real food en Madrid sin reserva

Garten True Food: Cada día cocinan un plato muy rico, con alimentos frescos y saludables. También es una cafetería y un espacio con un pequeño mercado. Comida real, sin trampa ni cartón. De diez.

Honest Greens: Les ha ido tan bien que en muy poco tiempo cuentan con cuatro locales. Abogan por comida de temporada, fresca, sin procesar, carente de aditivos, conservantes o azúcares añadidos. Sus proveedores con productores locales que comparten filosofía con ellos.

Restaurantes con real food en Barcelona

La pizza negra de The Green Spot, con carbón activado.

Un lugar que debes visitar es The Green Spot. Su cocina vegana y vegetariana se prepara con alimentos en la línea de la real food, buscando siempre combinaciones sorprendentes y muy originales. Damos fe de que lo consiguen.

Otro sitio popular y perfecto para comer bien, saludablemente, es Tantarantana, local precioso con dos terrazas para disfrutar del Born. Humus de remolacha, croquetas de ceps, lentejas beluga con espinacas, feta, cebolla confitada y berenjena asada, huevos de granja estrellados… ¡Se disfruta!

Si te viene mejor la zona de Sarrià, El Canalla es un rincón donde encontrarás comida real y un local absolutamente encantador. Utilizan productos de Kilómetro Cero y mercado, así que si quieres un tapeo con real food, este sitio te va a encantar.

Restaurantes con real food en Barcelona sin reserva

Tucco Real Food: Es un espacio para disfrutar de la cocina italiana artesanal, sin procesados, como haría una auténtica nonna. Espectaculares pastas, empanadas a las que es imposible resistirse… y buenos cócteles.

Comparte este artículo

Rosalía. O Piti, como todo el mundo la conoce. Licenciada en Periodismo y Máster en Comunicación Empresarial por ESIC, ha trabajado en medios como Agencia Efe, ADN, Congreso de los Diputados, 11870 o Injuve. Ama escribir, leer, ver series y comer por encima de todas las cosas. Es sevillana y también le gusta la cocina. Pero prefiere reservar en Restaurantes.com y que cocinen para ella.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies